jueves, 10 de octubre de 2013

PREPARA UN MONTAJE ESCENICO SIN FRACASAR EN EL INTENTO



 
Prepara un montaje escénico sin fracasar en el intento

Por Diana Alzate (Periodista Freelance, Guatemala)

El teatro es sin duda una de las artes más completas que podemos encontrar, ya que contiene la belleza de la narrativa, pues no dejamos de contar una historia, más la presencia poderosa de los actores, que cargan dicho argumento de sentimiento. Todo esto conjugado con las maravillas de realizar la obra frente a los espectadores, generando un discurso vivo que se nutre del público. Además, por si todo esto fuera poco, no podemos olvidar que el teatro es muy barato, ya que exige unos gastos para su montaje muy exiguos, aunque ya si debemos pagar el alquiler de la sala o pretender sacar beneficio económico nos encontramos con otra historia. Pero si lo que realmente queremos es preparar una obra de teatro, no debemos preocuparnos tanto por el dinero y si por otros factores que pueden importar más.

Quizás donde más se nos vaya el presupuesto sea en vestuario y escenografía. Si queremos hacer una pequeña obra de tres personajes vestidos al modo contemporáneo no tendremos problemas, pero si queremos interpretar una obra de Shakespeare ambientada en la corte isabelina o la Italia renacentista podemos tener más problemas. Un buen aliado puede ser Internet, ya que si buscamos en las paginas de clasificados online seguro que encontramos material en muy buen estado de segunda mano al mejor precio, con lo que podemos tener esa lucha a espada que tanto nos interesa o ese banco y farola que necesitamos para la escena del parque. En todo caso, intenta siempre fijarte un presupuesto y ser consciente de lo que puedes y no puedes gastar, y en último intento intenta que la compañía haga lo que necesite, seguro que alguno de sus miembros tiene nociones básicas de costura o carpintería.

Al margen de lo que vayamos a montar en el escenario, también debemos de ser conscientes de las posibilidades y limitaciones de toda la compañía. Si no estamos muy acostumbrados a escribir obras de teatro, lo mejor es comenzar por una obra pequeña, quizás de un solo acto y con pocos personajes, dejando las epopeyas de cuatro actos y treinta personajes para cuando tengamos algunas tablas más. Este consejo también es utilizable por los actores y el equipo técnico, si contamos con actores no profesionales, es mejor elegir una obra que no tenga textos muy complicados, es decir, que no tengan que memorizar largos soliloquios o representar escenas con una carga dramática demasiada alta. En el caso de los técnicos, si no son muy experimentados lo mejor es dejar de lado cambios de luces y efectos especiales demasiado complejos.

Sin embargo, no debemos desanimarnos en ningún momento, porque al fin y al cabo teatro es todo, incluso dos personajes representando una obra de diez minutos en una pequeña plaza pública. Lo importante es que tengamos ilusión por la obra que vamos a realizar y ser capaces de transmitir dicha energía a todos los miembros de la compañía. Después, cuando caiga el telón y los espectadores aplaudan y cuchicheen positivamente, todo el esfuerzo estará más que recompensado.

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